
La pandemia hace aumentar el interés de los inversores por viviendas con precios por encima de los 800.000 euros, con espacios abiertos y la posibilidad de desarrollar el trabajo a distancia.
El mercado de las viviendas de lujo en Marbella y en el resto de la Costa del Sol es inmune al coronavirus. Tras unos meses de parálisis que coincidió con el estado de alarma de la pasada primavera y el temor a otra crisis inmobiliaria durante los meses siguientes, la pandemia ha hecho aumentar el interés de los inversores por los inmuebles de más calidad -lo que incluso ha provocado una subida de precios- ante las facilidades para desarrollar el trabajo a distancia o la importancia que, tras el confinamiento, se da a la posibilidad de disponer de jardín u otro tipo de espacios abiertos.
La irrupción de la pandemia ha provocado también que localidades que antes de la crisis sanitaria se asociaban a la compra o alquiler de segundas residencias se hayan convertido en emplazamientos de viviendas habituales debido a la expansión del trabajo a distancia, sobre todo durante largos periodos de 2020; o características propias de la comarca, como su clima.